En estos momentos de tantos nuevos y complejos cambios, los profesionales, creo que inconscientemente prefiero pecar de inocente, se desnudan quitándose los brillantes ropajes que les cubrían en el facilón y lujurioso mercado de demanda donde los vientos soplaban a favor del éxito, con suficiente fuerza para superar sus errores, fruto de sus limitaciones tanto técnicas, como humanas. Muchos de los profesionales que ahora han acabado en el doloroso paro, creían que el mérito del éxito era de su liderazgo y que la pleitesía que le rendían los que se le acercaban, era fruto de su poder. Ahora quizá desnudos, se están enterando que la pleitesía era al cargo, ocupe quien lo ocupe, y su poder se lo daba la marca de su empresa valorada en el mercado y enterándose que en el mercado de oferta, tarde siempre es tarde.
La supervivencia de una buena marca, en este veloz tránsito de un plácido mercado de demanda, con cola de clientes que no podían escoger y en consecuencia exigir al supercompetitivo de oferta, galopante, mediático y global donde ahora los clientes pueden escoger y opinar a través de las redes sociales y en consecuencia ser mas exigentes en la búsqueda de su felicidad, requiere de profundos cambios de todo poniendo la organización de las empresas y a sus profesionales patas arriba. El gran
reto, radica en descubrir dentro y fuera de la empresa, a los líderes capaces de gestionar el cambio con éxito, sabiendo resolver la oposición mental y a veces física de los que solo quieren mantener su estatus, privilegios, rutinas, ubicaciones, y prebendas, sin darse cuenta que sus sueldos solo los pagan las ventas, ningún cliente retribuye su trabajo si no sabe y consigue la felicidad solicitada.
reto, radica en descubrir dentro y fuera de la empresa, a los líderes capaces de gestionar el cambio con éxito, sabiendo resolver la oposición mental y a veces física de los que solo quieren mantener su estatus, privilegios, rutinas, ubicaciones, y prebendas, sin darse cuenta que sus sueldos solo los pagan las ventas, ningún cliente retribuye su trabajo si no sabe y consigue la felicidad solicitada.
Como dice el mejor tenista del mundo, Rafa Nadal: “para ser el mejor hay que tener talento y trabajar como el que mas”. Para ayudarle a mirarse al espejo, le detallo los diez talentos que deben tener como mínimo los líderes:
1. EL TALANTE VERTICAL TÉCNICO
2. EL TALENTO TRANSVERSAL RELACIONAL
3. LA CULTURA EMPREASRIAL DEL MERCADO DE OFERTA
4. LOS VALORES DE LAS BUENAS PERSONAS INCLUIDA LA HONESTIDAD A
PRUEBA DE PRIVILEGIOS
5. UNA CONVICCIÓN ABSOLUTA DE SU MISIÓN
6. UNA GRAN CAPACIDAD DE TRABAJO
7. UNA OBSESIÓN POR LAS SOLUCIONES POSITIVAS
8. UN OPTIMISMO PRUDENTE
9. UN ALTO NIVEL DE AUTOCRÍTICA
10. UNA MANIFIESTA PROXIMIDAD A SU GENTE Y HACIA LOS CLIENTES Y
LOS PROVEEDORES
2. EL TALENTO TRANSVERSAL RELACIONAL
3. LA CULTURA EMPREASRIAL DEL MERCADO DE OFERTA
4. LOS VALORES DE LAS BUENAS PERSONAS INCLUIDA LA HONESTIDAD A
PRUEBA DE PRIVILEGIOS
5. UNA CONVICCIÓN ABSOLUTA DE SU MISIÓN
6. UNA GRAN CAPACIDAD DE TRABAJO
7. UNA OBSESIÓN POR LAS SOLUCIONES POSITIVAS
8. UN OPTIMISMO PRUDENTE
9. UN ALTO NIVEL DE AUTOCRÍTICA
10. UNA MANIFIESTA PROXIMIDAD A SU GENTE Y HACIA LOS CLIENTES Y
LOS PROVEEDORES
Obviamente, cuantos más profesionales nos rodeen encallados en sus privilegios, haciendo dictados del pasado, convirtiendo las nuevas oportunidades en un pesimismo público contaminante con los brazos caídos y la inteligencia ausente, más difícil nos lo estamos poniendo para poder aprovechar las nuevas exigencias de los clientes y volver a tener éxito. Por el contrario, cuantos más líderes con estas diez características nos rodeen, más fácil lo tendremos para poder aprovechar los cambios que nos rodean cargados de nuevas oportunidades.
Ojalá esta reflexión escrita, fruto de una larga y dolorosa reunión con quince directivos de un grupo hotelero en crisis como consecuencia de la miopía, vanidad, lujuria y egoísmo de estos directivos que se enamoraron de sí mismos, les sirva para apostar por los nuevos talentos
Vía @
1 comentarios:
EL LIDER NACE Y EL MALO LO HACEN
CON EL BIEN HAY QUE HACER EL BIEN Y CON EL MAL HAY QUE SER MAS MALO
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